lunes, 26 de junio de 2017


La saga que cambió la literatura infantil.




Ya en otras ocasiones hemos hablado de la saga de Harry Potter, sin embargo hoy tocaré un tópico un poco distinto, de este gigante de la literatura infantil y juvenil.

Muchas veces, cuando hablo de esta saga en clases, mis alumnos no entienden por qué lo hago, la sorpresa aparece marcada en sus caras, tal vez porque también lo hago de otros libros o sagas que no considero que sean buenas, mientras que siempre tengo palabras amables para Harry Potter.

No soy una contradicción, es sólo como sucede con todo en la vida, hay sagas buenas y malas, hay sagas exitosas y otras que no lo son, hay unas mejor escritas que otras, así como hay algunas que están pesimamente escritas.

Creo que la mayor sorpresa, no debiera ser sobre que yo alabe la saga de Harry Potter, más bien radica en que no satanizo las sagas, o la literatura juvenil, como muchos pseudointelectuales, que sólo hablan por hablar, que ni siquiera se toman el tiempo de leer sobre aquello que critican tanto. Yo tengo la firme creencia que para criticar algo, tienes que conocerlo primero y que no es válido dar una mala opinión de algo que ni siquiera has leído y que tu conocimiento se basa en lo que has escuchado, o peor, sólo por haber visto las películas, que se adaptaron de ciertos libros.

Harry Potter, fue (y aún es), un fenómeno literario. El primer libro de la saga, apareció cuando los libros infantiles, eran relegados y considerados, por muchas editoriales, libros de segunda categoría, a los cuales difícilmente se les hacía publicidad. En la mayoría de países  la literatura infantil era muy local, se le daba promoción en escuelas y había sólo ciertas editoriales especializadas.  Cuando llegó este libro, no fue tratado de forma distinta,  JK Rowling fue rechazada una docena de veces, antes de que la editorial Bloomsbury aceptara el manuscrito, cuyo editor accedió por petición de su hija, quien había leído el capítulo de muestra y le pidió leer más de la historia, el contrato fue firmado por una suma de 1500 £, una pequeña cantidad de dinero, pero habitual para escritores noveles y más en el ámbito de  libros para niños.

En cinco meses el libro se posicionó con muchos seguidores y comenzó a ganar premios que siguieron abriendo así la posibilidad de continuar con la saga. Para el cuarto libro, la saga era ya un éxito absoluto, cuando en la primera semana de lanzamiento llegó a más de 300,000 copias vendidas.

La fama ya creciente de la saga, se convirtió en algo apoteósico cuando se lanzó la primera película en el año 2001, ya que la fama que había alcanzado, sobre todo en Inglaterra y Estados Unidos, se volvió mundial, con millones de fans alrededor del globo. 

¿Qué es lo que hace a Harry Potter tan especial?



Lo primero, es que está bien escrito, dentro de las sagas juveniles podemos encontrar de todo, libros fáciles de leer, libros con una historia débil, libros con protagonistas apáticos, libros con poca imaginación y mucho plagio, sin embargo, la saga de JK Rowling, está bien escrita, lo que hace que un niño, un adolescente e incluso un adulto pueda disfrutar su lectura.

La autora además con elementos conocidos y otros inventados, creó un universo, que trascendió las hojas de papel, que va más allá de las adaptaciones fílmicas, un universo en que adentró a los fans y del cual no se quieren despedir.

Esto aunado a una historia que toca temas de condición humana; la amistad, la familia, la escuela, la pobreza, la riqueza, los celos, la envidia, la valentía, la curiosidad, la maldad, la bondad,  la lealtad, la discriminación, el poder, la pérdida, el amor,  la vida,  y la muerte, entre otros.  Temas, que ha hecho que en todo el mundo surjan nuevos fans cada día, pues se sienten identificados con los personajes, con sus situaciones y con el entorno en que se desarrollan.


La historia tenía todos los ingredientes para resultar el fenómeno en que se convirtió, y vino a revolucionar la industria literaria. Ya que esa generación que eran niños hace veinte años, creció leyendo a Harry Potter y exigiendo a las editoriales más historias, más libros, más sagas… mismas que no se hicieron esperar.

Harry Potter, hizo que los editores, en todo el mundo cambiaran la forma en que veían los libros infantiles y juveniles, vieron que era un terreno fértil y poco sembrado. Esta saga lo cambió todo… a partir de ella, los editores buscaron más escritores para este tipo de público y abrió la oportunidad a que historias que en otro tiempo difícilmente hubieran sido publicados, vieran la luz y conocieran a los lectores que ávidos esperaban más historias y nuevas sagas.


JK Rowling, hizo que una generación entera comenzara a leer, logrando así lo que muchos habían intentado sin poder conseguirlo. Esa generación de niños lectores, que ahora se han transformado en una generación de adultos que leen. Esta generación (a la que se le han unido muchos otros) siguen teniendo en sus corazones a estos entrañables personajes, después de tantos años… siempre. 
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